Hallazgo con cifras alarmantes
Autoridades del Estado de Hidalgo confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida del sacerdote Román de la Cruz Hernández, párroco de la comunidad de Santa Cruz, integrada por aproximadamente 1,500 habitantes. El hecho ocurrió el martes, coincidiendo con los festejos por la Independencia de México. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) condenó el asesinato y exigió una investigación exhaustiva.
El crimen se suma a un contexto nacional marcado por la violencia: México registra en promedio 40 homicidios diarios, cifra que, según el Gobierno federal, representa una reducción del 50% respecto al inicio del sexenio en 2024. Sin embargo, la Iglesia calificó la situación como “alarmante” y pidió resultados concretos en las indagatorias.
Sacerdote y violencia en comunidades rurales
El sacerdote Román de la Cruz Hernández fue encontrado junto a un presunto narcomensaje, según medios locales. La Fiscalía estatal informó que las investigaciones apenas se encuentran en fase inicial y evitó dar detalles sobre el contenido del mensaje.
Este caso refleja cómo la violencia también alcanza a la Iglesia católica en regiones apartadas. En los últimos años se han registrado asesinatos de religiosos en Guerrero y Chihuahua. En 2022 ocurrieron los de los jesuitas Javier Campos y Joaquín César Mora, lo que evidencia un patrón de ataques contra líderes comunitarios.
Iglesia exige justicia en Hidalgo
La CEM reiteró su llamado urgente a las autoridades de Hidalgo para esclarecer el crimen y garantizar justicia. El asesinato del párroco de Santa Cruz se suma a una serie de hechos que han golpeado a comunidades rurales y que ponen en evidencia la vulnerabilidad de quienes ejercen labores pastorales en zonas de alta conflictividad.
El caso de Román de la Cruz Hernández se convierte en un nuevo recordatorio de la necesidad de reforzar la seguridad en localidades pequeñas, donde la presencia institucional suele ser limitada.





